Recordar lo que pudo haber sido. Eso también eres tú.

16 febrero 2026 Recordar lo que pudo haber sido. Eso también eres tú.

¡Hola hola!

¿Sabías que dos días después de San Valentín (día, supuestamente, de los enamorados y de la Amistad (que esto también es amor)), es decir hoy, se celebra un día que busca recordar aquellas historias que no fueron? Vamos a ver: que no fueron, que no llegaron a materializarse o que no funcionaron tal y como se esperaba.

Puede tratarse de sentimientos que no encontraron respuesta, relaciones atravesadas por la distancia, amores ocultos o historias que quedaron suspendidas por factores ajenos a la voluntad de quienes las vivieron. Lo que las une es esa imposibilidad de dar forma y continuidad al proyecto compartido.

Más que invitar a la melancolía, esta fecha abre un espacio para la reflexión. El foco se sitúa en lo aprendido a nivel emocional. Recordar no significa quedarse detenido en lo que fue, sino comprender cómo esas experiencias influyeron en el propio recorrido vital. La propuesta es integrar lo vivido como parte del proceso de crecimiento personal.

En este marco, la resiliencia cobra un sentido especial. Los vínculos que no prosperan suelen dejar huellas intensas, a veces dolorosas. No obstante, también pueden transformarse en oportunidades de evolución. El Día de los Amores Imposibles pone en valor precisamente esa capacidad de resignificar la experiencia y convertirla en impulso para seguir adelante.

¿Quién no ha pensado en aquella persona o relación que en un momento de nuestras vidas nos marcó, pero que al final nos hizo crecer, pensar en nosotr@s mism@s, madurar y aprender de las cosas que nos pasan? Probablemente todas, todes y todos, ya que en algún momento (si hemos vivido y nos hemos dejado llevar por las emociones) alguna relación que hayamos tenido nos ha marcado y nos ha dejado un pelín "tocad@s".

Al hablar de relaciones, no solo me refiero a las relaciones de pareja, bajo el contexto del amor, lo romántico, lo espiritual y divino que nos han hecho pensar a lo largo de la historia como esa persona que llega a tu vida y te cambia por completo. Sin esa persona no eras nadie y gracias a esa persona, 'LA PERSONA', ya eres una persona completa.... Sinceramente, disculpadme la expresión, pero eso es 'bullshit'.

Un momento que abrimos un mini melón. No necesitas (ni tú, ni yo ni nadie) a nadie para sentirte o estar completa. Cada persona es una unidad en sí, con sus cosas buenas y sus no tan buenas, pero acabamos conociendo a alguien que nos complementa. O mejor dicho, que se adapta -o mejor dicho, encaja, hace click- (en realidad nos adaptamos mutuamente) a nuestra forma de vivir, de ver la vida.

Además, estamos hablando también de amistades, de personas que llegan a tu vida en un determinado momento y que la hacen más brillante, te ayudan a crecer, a ser mejor persona, a estar más conectado contigo misma... En definitiva, personas y relaciones que nos marcaron en un momento y que, por algunas razones, acabaron. Esas historias son también importantes, forman parte de nuestras vidas y han forjado nuestra personalidad y la seguirán marcando. Son parte de nosotras.

¡ESTO ES IMPORTANTE!

Este día no pretende reemplazar otras celebraciones ni establecer una competencia con ellas. Su sentido radica en otorgar legitimidad a vivencias que, durante mucho tiempo, permanecieron en el ámbito privado.

Cada 16 de febrero reaparece la conversación sobre esas historias que marcaron etapas de la vida. La fecha convoca a mirar atrás sin idealizar, a reconocer el valor de lo aprendido y a aceptar que no todas las emociones encuentran un desenlace compartido.

Así que, date un momento (esto también es cuidado personal) y analiza tus relaciones, cómo te han marcado. A veces, es necesario parar y reflexionar para ver qué y cómo soltar ciertas cosas.

¡No estás sol@! Te abrazo fuertemente.