Con la llegada de la temporada navideña, Palma se viste de magia musical gracias a Piano a Ciutat 2025, una iniciativa cultural que transforma las calles y plazas del centro histórico en un escenario al aire libre. La propuesta no es un concierto tradicional, sino más bien un regalo colectivo: se colocan pianos reales en espacios públicos para que cualquier persona —ya sea un pianista experimentado, un aprendiz curioso o un simple transeúnte— pueda sentarse al piano y tocar libremente.
La primera sesión de Piano a Ciutat para esta edición se inicia el 29 de noviembre de 2025 en el emblemático Passeig del Born, de 16:00 a 19:00. Con el paso de los fines de semana y durante fechas festivas, los pianos se mueven por varios puntos del centro de Palma, creando un circuito musical espontáneo que se prolonga hasta el 27 de diciembre, con la última cita prevista esa tarde (17:00-20:00) en la Plaça Marquès del Palmer, junto al Born.
Además del Born, otras ubicaciones claves acogen los pianos en diferentes fechas: la Plaça de Cort, el carrer de Sant Miquel (Iglesia de Santa Catalina de Sena) y la Rambla. Por ejemplo, en la Plaça de Cort habrá sesiones el 30 de noviembre y el 20 de diciembre de 11:00 a 14:00. Mientras tanto, en la calle Sant Miquel junto a la iglesia, se puede tocar el 6 de diciembre por la mañana (11:00-14:00) y también el 20 de diciembre por la tarde (17:00-20:00). La Rambla también se suma al encanto el 19 de diciembre, con una sesión matinal entre las 11:00 y las 14:00.
Este proyecto es totalmente abierto y gratuito. No hace falta inscribirse, pagar ni demostrar experiencia musical. El objetivo es muy claro: convertir Palma en una sala de concierto interactiva, y que la música fluya de manera natural, sin barreras.
La atmósfera en cada sesión es íntima y generosa. A lo largo del paseo, familias, visitantes y residentes se acercan, se sientan frente a un piano y regalan melodías espontáneas. Algunas canciones serán villancicos o melodías navideñas, otras improvisaciones puras, y también se crearán momentos completamente improvisados entre desconocidos.
Esa espontaneidad es precisamente la belleza del proyecto: no es un concierto donde todo está previsto, sino un espacio para la sorpresa, para la participación, para el encuentro musical.
Para aquellos que paseen por el centro de Palma en esos días de diciembre, escuchar las notas de un piano emergiendo de una calle peatonal, justo en medio del bullicio navideño, es una experiencia delicada y evocadora. Es como si la ciudad misma respirara música, ofreciendo a todos la oportunidad de ser parte de la banda sonora de estas fiestas.
Además, Piano a Ciutat no está pensado solo para pianistas: muchas personas simplemente se detienen, escuchan, se emocionan y participan como público. Es una actividad para todas las edades. Los niños pueden experimentar con las teclas, los adolescentes tocar sus piezas favoritas, y los adultos redescubrir melodías guardadas en su memoria.
En definitiva, Piano a Ciutat 2025 convierte a Palma en un escenario comunal lleno de armonía, accesible y mágico. Es una invitación a frenar, a mirar, a compartir y a hacer música juntos en el corazón de la ciudad, sin más pretensión que disfrutar del momento: una iniciativa sencilla pero profundamente humana, que celebra la creatividad y la conexión social durante la época más festiva del año.