¡Déjate mimar y cuidarte!

18 agosto 2026 GenSenses Hoteles Vida

A ver, vamos por partes y a explicar bien lo que quiero decir con esta frase. No me refiero a besos, abrazos, regalos… Me refiero a esos mimos, cuidados, caricias que se dan sin tener que haber contacto físico.

Una palabra cariñosa, una mirada cómplice, un café que te llega a la mesa sin haberlo pedido, una hamburguesa que te llega a la mesa con los ingredientes que más te gustan sin que lo hayas explicado a la persona que te tomó nota…

A estas cosas nos referimos. También, en nuestros hoteles familiares, cuando el equipo de animación recuerda el nombre de tus hijas y las recibe con un abrazo enorme y haciendo el baile que tanto les gustaba y bailaron el año anterior.

El cariño real que surge de las interacciones con nuestro personal en todos y cada uno de los hoteles (y también de los restaurantes de la cadena). Se generan emociones, recuerdos, experiencias. Se forjan relaciones de amistad que duran muchos años.

Y no sólo entre las personas que trabajan en los hoteles, sino entre el staff y los huéspedes. Repetidores o no, la relación es la misma. Se crean vínculos, momentos de conexión, risas, bailes, conversaciones en el desayuno con las personas de la mesa de al lado, con las compañeras de recepción mientras pides un taxi, un café en el bar o esperando tu turno para disfrutar de ese solomillo delicioso que acaban de hacer los compañeros de cocina.

NO, no es postureo. Se trata de relaciones genuinas, reales, que muestran que nuestra plantilla no sólo trabaja, sino que vive, comparte felicidad, siente y abraza cada uno de los momentos que vive en el lugar de trabajo.

Así que, sin miedos, déjate mimar y déjate cuidar. Todas las personas necesitamos eso en nuestro día a día. El lenguaje del amor también es escuchar, mirar, reír conjuntamente, guiñar un ojo y esbozar una sonrisa cuando pasa algo. Mostrar esa sensibilidad, vulnerabilidad, también es humano. De hecho, es necesario, vital, maravilloso y se siente genial.

¡Atrévete!