¡ES HOY! ¡ES HOY!
La Nochebuena, celebrada cada 24 de diciembre, es una de las fechas más significativas del calendario cristiano y, al mismo tiempo, una de las más cargadas de simbolismo cultural y familiar. Aunque no es un día festivo oficial en muchos países, su importancia emocional y social la convierte en el verdadero inicio de la Navidad para millones de personas en todo el mundo.
Desde el punto de vista religioso, la Nochebuena conmemora la víspera del nacimiento de Jesús de Nazaret, que según la tradición cristiana tuvo lugar en Belén. El término “Nochebuena” procede del latín ‘nox bona’, es decir, “noche buena” o “noche feliz”, una denominación que aparece ya en textos medievales para señalar la relevancia espiritual de esta velada.
En el calendario litúrgico, el 24 de diciembre marca el final del tiempo de Adviento, un periodo de cuatro semanas de preparación espiritual previo a la Navidad. Al caer la noche, comienza oficialmente la solemnidad de la Natividad del Señor, que se celebra el 25 de diciembre. Por este motivo, la noche del 24 tiene un carácter especial: es un momento de espera, recogimiento y celebración anticipada.
Una de las tradiciones religiosas más extendidas es la Misa del Gallo, que se celebra a medianoche en muchas iglesias. Su nombre, según la leyenda, hace referencia al gallo que cantó para anunciar el nacimiento de Jesús. Aunque hoy en día muchas parroquias adelantan el horario, sigue siendo uno de los actos litúrgicos más simbólicos de todo el año.
En el ámbito cultural y familiar, la Nochebuena es sinónimo de reuniones alrededor de la mesa. En España, es habitual compartir una cena especial con platos tradicionales que varían según la región: cordero o cochinillo asado, mariscos, pescados como el besugo, turrones, polvorones y dulces navideños. Más allá del menú, la cena representa un momento de unión, reencuentro y celebración compartida.
También es la noche en la que se montan o completan los belenes, se cantan villancicos y, en algunos lugares, se intercambian regalos. Aunque en España los regalos tradicionalmente se asocian más al día de Reyes, cada vez es más común que lleguen en Nochebuena o Navidad, influenciados por otras tradiciones europeas.
A lo largo del tiempo, la Nochebuena ha sabido adaptarse a los cambios sociales sin perder su esencia. Para creyentes y no creyentes, sigue siendo una noche cargada de significado: una pausa en el ritmo cotidiano para celebrar la familia, la esperanza y el deseo de buenos comienzos. En definitiva, una noche que invita a compartir, recordar y mirar al futuro con ilusión.