Las fiestas navideñas son un momento de reunión, emoción y tradiciones profundamente arraigadas en la cultura de cada país. Aunque España e Italia comparten raíces mediterráneas y una fuerte influencia cristiana, sus formas de celebrar la Navidad presentan diferencias interesantes, especialmente en lo que respecta a las costumbres familiares y la gastronomía típica.
En España, la Navidad comienza oficialmente con el encendido del alumbrado en las ciudades y la celebración del 22 de diciembre, día del famoso Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, un acontecimiento profundamente emocional para muchos españoles. La Nochebuena, el 24 de diciembre, es uno de los momentos más importantes: las familias se reúnen para cenar, y aunque Papa Noel está cada vez más presente, la tradición del regalo por excelencia sigue siendo el Día de Reyes, el 6 de enero. La Cabalgata del 5 de enero es uno de los eventos más esperados, especialmente para los niños.
En Italia, el ambiente navideño empieza con el puente de la Inmaculada (8 de diciembre), cuando muchas familias decoran el árbol y montan el presepe, una tradición muy arraigada, especialmente en el sur. La figura de Babbo Natale (Papá Noel) ha ganado terreno, pero en algunas regiones, como Verona, son otras figuras las que traen regalos, como Santa Lucía el 13 de diciembre. La Navidad italiana también pone especial énfasis en la Nochevieja (Capodanno) y la Epifanía, momento en que la Befana, una simpática bruja, reparte dulces o carbón a los niños el día 6 de enero.
Una de las cosas que más llaman la atención, al menos a mí, ya que me interesa e inquieta (mucho), es la forma de celebrar la llegada del año nuevo. Mientras que en España nos reunimos con amig@s y familia y a las 00:00 horas nos comemos las 12 uvas, que representan la suerte en los próximos 12 meses del año... En Italia, a las 00:00 horas se comen un plato de ...¡LENTEJAS!. #shock
Sí, has leído bien. Tras haber cenado, entre pecho y espalda cae un plato de lentejas que viene a significar la abundancia en el año nuevo. ¿Cómo? Muy fácil. Las lentejas se parecen a monedas, o eso dicen (también te digo, ¡no sé yo qué monedas tenían antes en Italia, que eran tan pequeñas!). Bromas aparte, se entiende por el tema de redondas, y que recuerdan a la forma de mercadear , y traen abundancia. Pero claro... ¡duerme tú luego con el estómago lleno! :-)
MÁS COMIDA... MÁS FAMILIA... MÁS ILUSIÓN
La mesa navideña es uno de los elementos más característicos de estas celebraciones en ambos países. En España, la Nochebuena y la Navidad se celebran con abundancia: no faltan los mariscos, el cordero asado o el cochinillo, dependiendo de la región. Los dulces son una parte esencial: los turrones, los polvorones, los mazapanes y el roscón de Reyes destacan por su tradición y su presencia casi obligatoria en cualquier sobremesa navideña.
Italia, por su parte, convierte las comidas festivas en verdaderos rituales gastronómicos. El menú varía mucho por región, pero la Nochebuena suele estar asociada al consumo de pescado, como el baccalà o el capitone (anguila). Para la comida de Navidad, platos como las lasagne, los cappelletti in brodo, el cordero o el bollito misto son clásicos. En cuanto a los dulces, dos grandes protagonistas se disputan el trono: el panettone y el pandoro, cada uno con defensores apasionados. También destacan los torrone italianos, parecidos pero distintos a los turrones españoles, tanto en textura como en elaboración.
Aunque España e Italia comparten un espíritu navideño similar, centrado en la familia, la tradición y la buena mesa, sus costumbres revelan matices únicos que reflejan su identidad cultural. Desde los Reyes Magos españoles hasta la Befana italiana, pasando por los turrones frente al panettone, la Navidad en ambos países es un viaje delicioso y lleno de historia, ideal para quienes disfrutan de las tradiciones mediterráneas en su versión más entrañable.