El 26 de diciembre es una fecha que, aunque pasa desapercibida en gran parte de España, tiene una profunda tradición histórica, religiosa y cultural tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Se celebra el día de San Esteban, considerado el primer mártir del cristianismo, y en varias Comunidades Autónomas es festivo oficial.
San Esteban fue uno de los siete diáconos elegidos por los apóstoles para atender a los más necesitados en la primera comunidad cristiana de Jerusalén. Según los Hechos de los Apóstoles, fue acusado de blasfemia y murió lapidado alrededor del año 35 d.C. Su figura simboliza el compromiso, la justicia social y la fidelidad a las propias convicciones, valores que han marcado su conmemoración a lo largo de los siglos.
En el calendario litúrgico, el día de San Esteban se sitúa inmediatamente después de Navidad, dentro de la llamada Octava de Navidad. Esta colocación no es casual: recuerda que el mensaje de paz y amor asociado al nacimiento de Jesús convive con la realidad del sacrificio y la entrega. Por ello, el 26 de diciembre mantiene un tono solemne, aunque festivo.
En España, el día es festivo en Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y algunas zonas de Aragón, donde se vive como una prolongación natural de las celebraciones navideñas, ya que se le conoce, como en Baleares, como el día de la Segona Festa, segunda fiesta, ya que se continúan las celebraciones en familia y/o amig@s.
En Cataluña, por ejemplo, es tradicional la comida de Sant Esteve, con platos como los canelones, elaborados históricamente para aprovechar las sobras de la comida de Navidad, una costumbre ligada al sentido práctico y familiar de la fecha.
A nivel internacional, el 26 de diciembre también tiene gran relevancia. En países como Reino Unido, Irlanda, Canadá, Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica, se celebra el conocido Boxing Day. Aunque su origen no es estrictamente religioso, se relaciona con antiguas tradiciones de caridad, cuando las iglesias abrían las cajas de donaciones para repartirlas entre los más necesitados.
En otros países europeos, como Italia, Alemania (este día se denomina, literalmente, también, el segundo día de fiesta de Navidad - Zweiter Weihnachtsfeiertag-) o Austria, el día de San Esteban es también festivo y se dedica a reuniones familiares, actos religiosos y eventos culturales. En Irlanda, además, se mezcla con celebraciones populares como el Wren Day, con raíces paganas.
Hoy en día, el 26 de diciembre mantiene su esencia como día de descanso, convivencia y continuidad de la Navidad, aunque adaptado a cada contexto cultural. Ya sea desde la tradición cristiana, la costumbre familiar o el calendario laboral, San Esteban sigue recordándonos la importancia de la solidaridad, la memoria histórica y el valor de compartir tiempo con los nuestros.